En Colombia hay palabras que guardan siglos de historia en pocas sílabas. Guaca es una de ellas. Una palabra que viene del pasado precolombino, que se mezcló con el español durante la conquista, que sobrevivió en el habla popular, y que hoy, en Villa de Leyva, tiene una dirección concreta: Cra. 9 #13-57, un restaurante con más de 20 años de historia.

Pero antes de contarte sobre ese tesoro gastronómico, déjanos contarte de dónde viene la palabra — porque la historia de las guacas es tan fascinante como el lugar que lleva su nombre.

La guaca: cuando el oro muisca duerme bajo la tierra

La palabra guaca viene del vocablo quechua huaca, que significa ‘lugar sagrado’. Llegó al español colombiano en el siglo XVI, durante la conquista, y con ella llegó también una tradición: la de buscar los tesoros que los pueblos indígenas habían enterrado bajo la tierra.

En Colombia, las guacas se asocian principalmente con la civilización muisca — el pueblo indígena que habitó los altiplanos de lo que hoy son Boyacá y Cundinamarca, y que los conquistadores españoles asociaron con el mito de El Dorado. Los muiscas enterraban objetos de valor — figuras de oro, cerámica, piedras preciosas — no solo para esconder riqueza, sino como parte de sus rituales funerarios y espirituales.

En su cosmovisión, la muerte no era un final, sino una transición hacia el mundo espiritual. Los objetos enterrados acompañaban esa transición — eran ofrendas, no botines. Fue la mirada colonial la que convirtió esos entierros sagrados en tesoros por conquistar.

Boyacá: tierra de guacas y civilización muisca

El territorio de Villa de Leyva y el altiplano boyacense fue, antes de la llegada de los españoles, el corazón del mundo muisca. En la época precolombina, la región era conocida como el Valle de Zaquencipá, asentamiento principal de esta civilización.

En Boyacá existen rastros encontrados no solo de cerámicas y esculturas, sino también de pictografías muiscas que representan sus mitos, dioses y creencias. Cerca de Villa de Leyva, en Sáchica, se pueden ver esas pictografías. El Observatorio Solar de El Infiernito — a pocos kilómetros del pueblo — es uno de los centros astronómicos de la cultura muisca, donde un calendario solar de 56 columnas de piedra organizaba el tiempo de una civilización entera.

Y según la leyenda muisca, de la laguna de Iguaque — también cercana a Villa de Leyva — parte el origen de la humanidad. De sus aguas emergió Bachué, la madre del pueblo muisca, que pobló la tierra y regresó a la laguna convertida en serpiente al final de sus días.

Esta es la tierra donde las guacas no son leyenda. Son historia real, enterrada bajo los pies de quienes caminan sus calles coloniales.

Las guacas en el imaginario colombiano: mito, historia y tesoros

La búsqueda de guacas se convirtió en parte del imaginario colombiano desde el siglo XVI. El primer gran hallazgo documentado ocurrió en 1560, cuando Andrés Vásquez Molina encontró un tesoro chibcha en Guatavita — y de la noche a la mañana se convirtió en el primer millonario de Colombia.

Desde entonces, las historias sobre guacas se mezclan con mito y realidad: luces que salen de la tierra señalando donde está el oro, espíritus que protegen los entierros, buscadores de tesoros con varillas de radiestesia recorriendo los cerros boyacenses en Semana Santa — la época en que la tradición popular dice que los tesoros son más fáciles de encontrar.

En la tradición oral, las guacas no son solo riqueza material. Son un vínculo con el pasado, una ventana a las civilizaciones que habitaron este territorio mucho antes de que llegara el español, la piedra y la cruz.

Villa de Leyva: donde el tesoro no está enterrado — está servido en la mesa

En Villa de Leyva, pueblo colonial declarado Monumento Nacional de Colombia y candidato a patrimonio UNESCO, la conexión con la historia muisca es palpable. Sus calles empedradas caminan sobre siglos. Su Plaza Mayor — la más grande del país — ha sido escenario de historia desde antes de que existiera la república.

Y en ese contexto histórico, hay un restaurante que lleva más de 20 años haciendo honor al nombre que eligió: El Solar de la Guaca.

No es casualidad que se llame así. El nombre invoca lo que el lugar es: un tesoro escondido en el corazón del pueblo más bello de Boyacá. Un lugar que, como las guacas de los muiscas, guarda valor real para quien se toma el tiempo de encontrarlo.

 

El Solar de la Guaca: el tesoro gastronómico de Villa de Leyva

El Solar de la Guaca ocupa una casona colonial de más de 300 años en el corazón de Villa de Leyva. Sus paredes de adobe han visto pasar generaciones. Su patio principal ha sido escenario de más de dos décadas de gastronomía, música en vivo y momentos que los visitantes llevan como recuerdos para siempre.

Con capacidad para 350 personas y múltiples ambientes que van desde salones íntimos hasta una terraza bajo el cielo boyacense, el restaurante tiene algo que muy pocos venues en Colombia pueden ofrecer: escala con alma colonial.

La carta: el tesoro en el plato

La gastronomía de El Solar de la Guaca es tan diversa como la historia del lugar. Una carta amplia e internacional que celebra lo colombiano sin olvidar el mundo:

  • Pierna de cordero y brazo de cordero dorado — la joya de la carta, preparada a fuego lento
  • Fondue de quesos Paipa y Gruyère — una entrada que se ha vuelto legendaria entre quienes la prueban
  • Trucha al carbón con guarnición boyacense — producto fresco de la región
  • Pastas artesanales elaboradas en el momento — con salsas que van de lo clásico a lo sorprendente
  • Pizzas de masa propia y opciones de cocina internacional
  • Cava de vinos internacionales y cócteles de autor
  • Postres colombianos de temporada: cuajada con melao, brevas en almíbar, creaciones del chef

 

La música en vivo: el tesoro que se escucha

Todas las noches, la tarima de El Solar de la Guaca tiene músicos en vivo. Jazz, bossa nova, música colombiana, vallenato, bolero — géneros que han pasado por ese escenario a lo largo de más de dos décadas. Por su tarima han pasado artistas como Andrés Cabas y la Orquesta La 33, además de cientos de músicos emergentes de la escena colombiana.

No es música de ambiente. Es un artista real, en vivo, construyendo la noche junto a ti.

Cómo encontrar este tesoro: reserva tu visita

Las guacas se encontraban con paciencia, intuición y suerte. El Solar de la Guaca es más fácil de encontrar: está en el corazón de Villa de Leyva, abierto todos los días, con mesa disponible y un equipo que lleva más de 20 años haciendo que cada visita valga el viaje.

 

Canal Contacto
📱 WhatsApp (313) 350-3933
📧 Correo infoelsolardelaguaca@gmail.com
🌐 Web elsolardelaguaca.com
📍 Dirección Cra. 9 #13-57, Villa de Leyva, Boyacá

 

👉 WhatsApp (313) 350-3933 — Reserva tu tesoro

 

Como toda guaca que se respete, El Solar de la Guaca guarda lo mejor para quienes se atreven a buscarlo. Villa de Leyva te espera.